Guía navideña para los TCA

Guía navideña para los TCA

Recuperarse de un TCA en Navidad requiere especial apoyo y comprensión. La mejor ayuda es tener cerca a profesionales expertos y de confianza del afectado y su familia, con el fin de recibir una guía y para  afrontar los momentos tensos que puedan aparecer durante las celebraciones

Las fiestas navideñas son amadas por unos y odiadas  por otros. Es una época que no suele dejar a nadie indiferente, surgen sentimientos intensos y los extremos se dan la mano. Por un lado, parece que la sociedad nos impone estar en modo alegre todo el tiempo: luces, decoración, regalos, encuentros esperados, anhelados dulces típicos, vacaciones, la Fiesta de Nochevieja… Y, por otro, aparece nostalgia por personas y momentos, hacemos balance del año, tenemos compromisos sociales, afrontamos tensiones en los encuentros familiares, enfrentamos excesos de comida, estrés en la preparación de menús o en la búsqueda de regalos… Todo esto se complica si te estás recuperando de un TCA o eres familiar o amigx de alguien que lo sufre.

Si eres familiar o amigx de alguien con TCA

Sabes que las celebraciones son complejas para una persona con este tipo de problema, por esta razón es importante que estés preparadx para pasarlas lo mejor posible. 

Te surgirán dudas:

  • ¿Cómo organizo las comidas de las fiestas?
  • ¿Quienes han de participar en las reuniones?
  • ¿Cómo actúo si se enfada o aísla?
  • ¿Cómo le ayudo? 
  • ¿Qué digo o qué hago?

La organización de los menús de las cenas o comidas del período navideño va a depender de la fase en la que se encuentre la persona -grado de aceptación del trastorno y compromiso en su recuperación-, y de sus problemas físicos, si los hubiera, derivados de la alteración. El menú elegido será más o menos estricto dependiendo de la situación física y emocional del afectadx. Lo mismo ocurrirá con el número o tipo  de invitados a las celebraciones, pudiendo ser abiertas a todos o limitadas a pocos y de su máxima confianza. 

Cuando una persona se está recuperando de un TCA, se encuentra muy sensible ante las acciones y comentarios de los demás y, también, es víctima de un montón de pensamientos intrusivos relacionados con la autocrítica y la comparación. Esto significa que en su mente aparecen críticas constantes sobre lo que hace o cómo se ve o siente con su imagen. Además, se compara con los demás de una forma perversa en la que sale perdiendo al sentirse menos. 

Es importante que te conviertas en una persona de apoyo en las reuniones, no sólo en la organización del menú o durante las comidas, sino favoreciendo temas que no tengan que ver con los síntomas de los TCA: comida, peso, calorías, imagen o el ejercicio físico. Además, promueve conversaciones tranquilas y armoniosas,  alejadas de exigencias, preguntas sobre logros o críticas. Y si a pesar de tus esfuerzos hay discusiones o malos entendidos, mantén la calma y ofrece al afectado alguna forma de tener un momento apartado del jaleo: levantarse de la mesa, jugar con los niños, ir a algún recado, saca un juego de mesa, dale una tarea (Ej: elegir una lista de música…). Busca un momento para escuchar cómo se siente el afectado, tal vez pueda ser en la propia celebración o en días posteriores.  

 Necesitarás apoyos:

    • Sigue las pautas de los profesionales que están a cargo de su tratamiento. 
    • Ayuda con un menú adecuado a su presente, pregúntale a él/ella o a los profesionales.
    • Escucha al afectadx más que aconsejarle o decirle lo que tiene que hacer.
    • Apoya en la mesa (eligiendo alimentos apropiados, respetando la estructura de primero, segundo y postre o el plato de Harvard, montando mesas poco llenas de alimentos, retirando la comida que sobra…).
    • Facilita que se levante de la mesa para no estar horas de sobremesa.
    • Evita hacer comentarios sobre el físico del afectadx, del tuyo o de cualquier persona. 
    • Sé su aliadx (redirige las conversaciones o cambia de cuando sea preciso). 
    • Promueve conversaciones alejadas de exigencias, logros o críticas.
    • Facilítale que esté en un lugar cómodo (levantarse después de comer, rodearse de personas afines…).
    • Elige un regalo que no implique la imagen. 
    • Pregúntale cómo se siente.
    • Ofrece ayuda y espera la petición sin agobiar. 

Y recuerda… 

  • Cuando aparece un TCA la familia y grupo de amigxs se ven seriamente afectados.
  • El apoyo de la familia y amigxs es fundamental en la recuperación de un TCA.
  • La familia necesita apoyo y guía de los profesionales para aprender a tratar al afectadx y adquirir un rol sano como cuidadores. 
  • Eres muy importante en este proceso,  por eso es muy importante que te cuides y aprendas a ser un apoyo sano para ello,  pide ayuda y asesorate. 

Si te estás recuperando de un TCA

Probablemente desearías que diciembre no existiese o que ya estuviésemos en enero. Tanto si te gustan las navidades, como si no, seguramente anticipes que va a haber momentos tensos.

Enfrentarás miedos: 

  • La comida: qué comer, cuánto, cómo y  con quien. 
  • Los comentarios inadecuados.
  • Las miradas indiscretas.
  • Las preguntas inoportunas.
  • Las comparaciones con los demás. 
  • La tortura de la elección de ropa. 
  • Encajar tu ejercicio sano en las semanas de celebraciones. 

Lo mejor que puedes hacer es hablar con los profesionales que te estén tratando para preguntarles todas las dudas y miedos; seguro que te ayudarán. Tus preocupaciones probablemente estén relacionadas con el temor a no poder comer con otros, o a no poderte controlar, o a tomar alimentos que te dan miedo. Es probable que te preocupe cómo organizar el ejercicio físico en estos días o que te dé miedo perder las rutinas que te están ayudando.  

Las personas presentes en las celebraciones también pueden ser fuente de estrés. A veces, con la mejor intención se hacen comentarios que te resulten dañinos; otras veces, hay personas que quieren aconsejarte sin saber lo que te sucede o cómo ayudarte. Sea lo que sea, lo mejor para ti es intentar evitar dar vueltas aquello que te digan. Si es posible, sería bueno que expresases que eso que dicen no te viene bien. Quizá puedas evitar ver a ciertas personas. Si no es así, busca la manera de encontrar un apoyo en tu interior para no dar vueltas a esos comentarios dañinos. Intenta frenar tu autocrítica y tus constantes comparaciones. Y si no lo logras, sé comprensivx  y compasivx contigo,  favorece  tener una actitud de apertura observándo lo que piensas y haces,  procurando no juzgarte. Favorece un autodiálogo interior respetuoso contigo. 

Procura dedicar tiempo a alguna actividad de autocuidado, algo que te de calma y que te guste (leer, pasear, escribir, escuchar música, pintar…) practícalo todo lo que puedas. Te ayudará a estar entretenidx, frenar tus pensamientos intrusivos, manejar emociones desagradables, desestresarte, poner perspectiva a las situaciones, conectar con tus necesidades y alejarte de personas que te incomodan.

Necesitarás apoyos: 

  • Pide ayuda (profesional o familiar) para el menú o participa en el diseño.
  • Elige ropa con la que te sientas segurx.
  • Ignora ciertas miradas o preguntas.
  • Encuentra un mantra ante comentarios. Ej: “Respiro, estoy a salvo, esto pasará”.
  • Ten un aliadx en las reuniones para lidiar con tus miedos y parar comentarios. 
  • Escúchate, procura identificar lo que sientes.
  • Mantén una actitud de apertura: obsérvate sin juicio. 
  • Fomenta tu autocomprensión y autocuidado.
  • Realiza actividades de autocuidado. Busca las que te den calma y  gusto (leer, pasear, escribir, escuchar música, pintar…) practícalas todo lo que puedas; te ayudarán a estar entretenidx, frenar tus pensamientos intrusivos, manejar emociones desagradables, desestresarte, poner perspectiva a las situaciones, conectar con tus necesidades y alejarte de personas que te incomodan.

Sobrevivir a las Navidades

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